Que sí, que hay que cuidarse pero, de vez en cuando, relamerse y chuparse los dedos sienta de fábula.

Te lo canta Rosalía:

«No necesito nada más

Un Sauvignon Blanc

A tu lado, mi futuro será dorado

Ya no tengo miedo del pasado

Está en el fondo de mi copa de Sauvignon Blanc»

Y te lo sugiero yo.

Date permiso para saborear una copa de vino y untar el pan con mantequilla, compartiendo mesa con once

disfrutonas

más, hambrientas —como tú— de comerse el mundo.

Siempre nos quedará París.

Ese maravilloso lugar al que aventurarse de la mano de una anfitriona cuyo día empieza disfrutando de un croissant y termina saboreando un champagne.
 

Descubre el París de las Maravillas —gastronómicas— guiada por una sumiller que ha vivido lo suficiente en la capital francesa como para enseñártela igual que lo haría una auténtica parisina.

Este es un aperitivo del

Empezaremos el día...

Comenzaremos el planazo en un pequeño rincón para las que adoran el buen pan y la buena bollería, entre baguettes, cinnamon buns y babkas de una panadería de barrio en la que sus dos propietarias reivindican los panes feos pero deliciosos.

Callejearemos por Pigalle y SoPi (South Pigalle)

Visitaremos el viñedo de Montmartre

Nos pasaremos por Halle Saint Pierre.

Cocina 100% de origen vegetal

VENTE

a brindar como lo hacía María Antonieta

Cómo puedes ver, ni soy rubia como Alicia, ni suelo adornarme el pelo con plumas como lo hacía la reina a la que los franceses cortaron la cabeza.

Sin embargo, hay días en los que, como ellas, me concedo algún que otro capricho.

Soy Cris Silva,

cuentavinos hoy y sumiller en otra vida, esa en la que viviendo en París me comí un croissant de mantequilla y me volví francófila y glotona.

También escribo una newsletter,

para que leas sin moderación

Hay tantos mitos del mundo del vino que aun permanecen en el imaginario colectivo que, para desterrarlos, es necesario devorar historias en las que ellas elaboran el vino, lo piden y lo disfrutan bebiéndose la vida a borbotones.

Porque en el País de las Maravillas del vino –y, por supuesto, en el París de las Maravillas gastro– los cuentos acaban en una mesa en la que hadas y brujas descorchan más de una botella:

Para que devores París

a tu aire, alejada de estereotipos, he escrito además en formato diario de viaje una:

«No se me ocurre cenar en los Bateaux Mouches, pero contemplo como surcan el Sena tomándome una botella de vino al atardecer en una de sus orillas. No piso el Louvre pero visito más de una panadería cuyos croissants son auténticas obras de arte. Tampoco hago cola a las puertas de Ladurée para comerme un macaron porque prefiero las galletas de Moko con las que el tiempo se detiene.»

«Los franceses beben vino hasta con el desayuno…»

«En Francia todo lleva mantequilla…»

«Los restaurantes en París cuestan una fortuna…»

«No sé elegir el vino, fijo que timan…»

«Los parisinos se comen cada mañana un pain au chocolat o un croissant»

«Los camareros son unos bordes…»

«Si no pido queso de postre, me van a mirar mal…»

¡Deja de tragarte los clichés de Emily in Paris !

Cuéntaselo a tus amigas,

a tus hermanas, a tu cuñada, a tu madre, a tu abuela, a tus compañeras de trabajo, a tu suegra o a tu vecina:

Un finde largo en París para dejar de repetirte eso de que tú no sabes de vinos, para que te importe un pimiento el qué dirán y para que te pegues un buen homenaje.

Te resuelvo las dudas para que no te cuentes más cuentos:

Las de 2026 serán las siguientes:

  • Primavera en París: Del viernes 24 de abril al lunes 27 de abril.

  • Verano en París: Del viernes 19 de junio al lunes 22 de junio.

  • Otoño en París: Del viernes 9 de octubre al lunes 12 de octubre.

  • Invierno en París: Del viernes 4 de diciembre al lunes 7 de diciembre.

Así es. Son 3 noches de hotel en habitación compartida en régimen de alojamiento en París pero existe la opción de habitación individual abonando un suplemento.

Te recomiendo que elijas los vuelos de primera hora del viernes para que te de tiempo a llegar tranquila al hotel e irnos todas a comer a las 12:30h. Para la vuelta del lunes, los vuelos de la tarde (a partir de las 18h) son los ideales para comer sin prisas y después despedirnos.

No, no está incluido. El aeropuerto recomendado y el más sencillo para llegar es el de ORLY y allí puedes cogerte un taxi o el metro.

Si decides coger un taxi en la parada oficial del aeropuerto de Orly, el precio fijo es de 36€ si deseas ir a la Rive Gauche (orilla izquierda del Sena) y 45€ para ir a la Rive Droite (orilla derecha del río) que es donde se encuentra el hotel.

Así es. Una vez se cierre el grupo con el mínimo de 6 disfrutonas, te mandaré el contrato del viaje al mismo tiempo que te confirmaré que ya puedes comprar el vuelo. Este contrato me lo tendrás que devolver firmado, como máximo 15 días antes de la fecha de inicio del viaje.

Ni una cosa ni la otra, para eso me tienes a mí. Recuerda: fui sumiller en otra vida, esa en la que viviendo en París me comí un croissant de mantequilla y me volví francófila y glotona.

No, no está incluido. Deberás comprarlo por tu cuenta, pero ¡OJO! NO DEBES HACERLO ANTES DE QUE TE LLEGUE UN SEGUNDO CORREO DE CONFIRMACIÓN EN EL QUE AVISARÉ DE QUE 5 DISFRUTONAS MÁS YA HAN RESERVADO TAMBIÉN SU PLAZA. Para que se pueda realizar el viaje, tenéis que haber hecho la reserva un mínimo de 6 mujeres.

Sí puedes. En el mismo aeropuerto de Orly, la línea 14 (recién inaugurada para las Olimpiadas del 2024) te lleva al centro de París en unos 30 minutos por 13€. Tendrás que bajarte en la parada de Madeleine y ahí cambiarte a la línea 12 para coger otro metro en dirección Mairie d´Aubervilliers. En 10 minutos llegarás a la parada de Pigalle. Una vez sales del metro en 4 minutos a pie te plantas en frente del hotel.

Sí, claro. Mándame tus datos fiscales y así podré emitir la factura a tu nombre.

Si aún te quedan dudas para adentrarte